Infecciones del Tracto Urinario y de la Vejiga
Los niño/as con SNI pueden correr el riesgo de padecer infecciones del tracto urinario (ITU) e infecciones de la vejiga. Este riesgo aumenta cuando hay retención de orina en la vejiga, y puede disminuirse con el uso del sondaje intermitente de la vejiga. El sondaje vacía la vejiga de orina; sin embargo, el sondaje también puede introducir bacterias en la vejiga que pueden provocar colonización (bacterias en la vejiga que no causan ningún daño) o infecciones reales.
Tu equipo:
Un especialista interdisciplinario que ayuda a gestionar los desafíos médicos, sociales y emocionales de la atención compleja y/o a largo plazo.
Un médico que diagnostica, trata y controla problemas renales.
Especialista cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de sus pacientes a lo largo de su enfermedad independientemente del estadio, aliviando el dolor y otros síntomas de esa enfermedad.
Un farmacéutico que garantiza el uso seguro y eficaz de los medicamentos y la terapia óptima con medicamentos en niños de hasta 18 años.
Un profesional médico que practica la medicina general.
Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del sistema y funciones urinarias.
El médico de cabecera de su hijo/a puede evaluar si existe una infección del tracto urinario o de la vejiga. Un urólogo puede evaluar la función de la vejiga y determinar la necesidad de un sondaje urinario. Un nefrólogo puede evaluar el impacto en los riñones. Un farmacéutico pediátrico puede detectar interacciones entre medicamentos y anticipar el efecto de los medicamentos para la retención de orina. Los clínicos de cuidados complejos y cuidados paliativos pueden ayudar a desarrollar planes que disminuyan la frecuencia de las infecciones de vejiga y ajustar el plan de cuidados durante el declive.
Lo Que Su Hijo/Hija Puede Experimentar
Una Infección de Vejiga
Otros Sintomas Frecuentes Son
Diagnostica
La disfunción de la vejiga puede aumentar el riesgo de infecciones de vejiga. La emisión de orina expulsa las bacterias de la vejiga, pero éstas pueden multiplicarse cuando la orina permanece demasiado tiempo en la vejiga. El sondaje intermitente limpio (SIL) puede disminuir el riesgo de infección de la vejiga. El uso del SIL también puede provocar la colonización de bacterias, lo que significa que las bacterias están presentes en la vejiga pero no provocan una reacción inflamatoria.
Hay dos formas de distinguir la colonización de la infección: el número de glóbulos blancos en el análisis de orina y la presencia de síntomas. La orina colonizada por bacterias puede parecer turbia, más oscura y tener olor, por lo que estas características no son útiles para indicar infección frente a colonización. En ocasiones habrá otra razón para los síntomas recurrentes (ver Dolor Crónico), y las bacterias en la orina se deben a la colonización más que a la causa de los síntomas recurrentes. El equipo médico utiliza toda esta información para equilibrar el uso de antibióticos para tratar las infecciones y limitar su uso cuando sea posible. El objetivo es no causar resistencia a los antibióticos, lo que puede limitar los antibióticos que pueden tratar cada infección.
Pruebas y Tratamiento
El equipo médico puede utilizar unas pruebas especializadas denominadas urografía por resonancia magnética (URM), que es un tipo de IRM, para identificar cualquier problema que pueda estar causando dificultades en la función urinaria de su hijo/a. Algunos de estos problemas, aunque no todos, requieren la inserción de un catéter como parte del tratamiento. El sondaje puede ser temporal o continuo (continuado en casa), dependiendo de la condición de su hijo/a.
Si se determina que el sondaje es lo mejor para su hijo/a, solicite una consulta con un especialista en vida infantil que pueda ayudarles a usted y a su hijo/a a adaptarse al procedimiento. Cuanto más fácil y tranquila sea la experiencia inicial, más fácil le resultará continuar con el sondaje en casa si se determina que es necesario.
Si su hijo/a tiene infecciones de vejiga recurrentes, el equipo médico puede considerar la posibilidad de administrarle una dosis más baja de un antibiótico (profilaxis antibiótica continua) para disminuir su frecuencia. En ocasiones, tras extraer la orina de la vejiga, el equipo médico puede decidir utilizar un antibiótico que puede colocarse en la vejiga. El antibiótico se deja en la vejiga con el sondaje vesical vespertino y luego se vacía durante el sondaje matutino. Esto se considera a veces si las bacterias se vuelven resistentes a las opciones de antibióticos orales.
Algunos niño/as tienen riesgo de reflujo vesico-ureteral (RVU), una condición en la que la orina fluye hacia atrás desde la vejiga subiendo por los conductos (uréteres) que conectan los riñones con la vejiga y provoca ITU. Otros niño/as pueden tener una obstrucción del riñón, denominada hidronefrosis, que puede provocar ITU. El tratamiento de la ITU incluye el uso de un antibiótico por vía oral o intravenosa. A veces es necesaria la cirugía para corregir el RVU o la hidronefrosis.
Esta intervención protege contra las complicaciones de una vejiga hipoactiva y puede proporcionar a su hijo/a una mayor comodidad al aliviar la presión de la vejiga e incluso ayudar al funcionamiento intestinal. A lgunos padres, consideran que el sondaje urinario es demasiado desalentador o un reto emocional.
También puede resultar incómodo al principio, especialmente en niño/as que tienen intacta la sensibilidad en los genitales. Es importante que hable de ello con su equipo para que puedan ayudarle a sentirse más cómodo con la tarea o identificar otras soluciones.
Español
العربية
English
Français