Sondas De Alimentación
Algunos niño/as con SNI nunca tienen la capacidad de comer por la boca, y las preguntas sobre una sonda de alimentación surgen pronto en la vida. Otros comerán por la boca durante meses o años, y después desarrollarán problemas para tragar o no comerán lo suficiente, lo que puede provocar pérdida de peso o infecciones pulmonares. Aunque la edad en la que se producen estos cambios puede variar, entender qué necesidades nutricionales o gastrointestinales pueden surgir y conocer a los médicos que pueden ayudarle, le dará confianza a la hora de gestionar y tomar decisiones sobre las necesidades nutricionales de su hijo/a.
Tu equipo:
Un especialista interdisciplinario que ayuda a gestionar los desafíos médicos, sociales y emocionales de la atención compleja y/o a largo plazo.
Especialista cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de sus pacientes a lo largo de su enfermedad independientemente del estadio, aliviando el dolor y otros síntomas de esa enfermedad.
Especialista en dietética y nutrición, tanto en la construcción proactiva de un plan dietético como en el tratamiento de enfermedades relacionadas con la desnutrición.
Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento del estómago y los intestinos.
Un profesional médico que practica la medicina general.
Un médico especialista en el uso de procedimientos de imágenes médicas (rayos X, MRI, CT, PET) para diagnosticar lesiones y enfermedades.
Un terapeuta que puede evaluar el habla, el lenguaje, la comunicación cognitiva y las habilidades orales, de alimentación y deglución, así como brindar terapias y tratamientos para abordar cualquier problema.
Un terapeuta que trata mediante el uso terapéutico de las actividades cotidianas. Ayudan a los pacientes a desarrollar, recuperarse, mejorar y mantener las habilidades necesarias para la vida y el trabajo diarios.
El médico de cabecera de su hijo/a controlará el peso y la talla. Un dietista puede revisar la nutrición. Un terapeuta ocupacional y un terapeuta de habla tienen formación en cuestiones sensoriales y motoras de la boca para evaluar las habilidades alimentarias. Un terapeuta de habla y un radiólogo pueden evaluar la aspiración. Un endocrinólogo puede evaluar los problemas que alteran el crecimiento. Un gastroenterólogo y/o clínicos de cuidados complejos y paliativos pueden ayudar a orientar las decisiones relativas a las sondas de alimentación.
Lo Que Su Hijo/Hija Puede Experimentar
Existen diferentes tipos de sondas de alimentación. El equipo médico de su hijo/a le ayudará a determinar qué sonda es la más adecuada para él/ella.
Sonda G (sonda gastronómica)
Sonda insertada a través de la pared abdominal que lleva la nutrición directamente al estómago.
Sonda GJ (sonda de gastrostomía-yeyunostomía)
Tubo insertado a través de la pared abdominal hasta el estómago, con un tubo más largo que va del estómago al intestino delgado.
Tubo en J (tubo de ostomía yeyuno)
Tubo colocado a través de la pared abdominal que se desplaza hasta la sección media del intestino delgado.
Sonda NJ (sonda nasoyeyunal)
Tubo delgado y blando que se inserta por la nariz, recorre el estómago y termina en el yeyuno, una parte del intestino delgado. Este tipo de sonda suele utilizarse temporalmente, por lo general en épocas de enfermedad, cuando aumenta la posibilidad de vómitos.
Sonda Nasogástrica
Sonda delgada y blanda que se introduce por la nariz y llega hasta el estómago. Este tipo de sonda suele utilizarse temporalmente y puede estar colocada mientras las familias deciden sobre una sonda de alimentación permanente.
A veces los clínicos sugieren que su hijo/a “necesita” la colocación de una sonda de alimentación. Recuerde que la necesidad viene determinada por sus objetivos, así que asegúrese de que su equipo clínico puede aclarar cuáles son los objetivos que conseguirá con una sonda de alimentación.
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