Dolor Abdominal
El dolor abdominal es frecuente en los niño/as. En muchos casos, existe una causa clara y los tratamientos pueden ayudar a resolver el problema que causa el dolor. Otras veces, el dolor continúa sin un problema identificable o a pesar de los tratamientos destinados a ayudar a mejorar la salud intestinal. Los niño/as con SNI corren un mayor riesgo de sufrir dolor abdominal sin un origen claro, y el tratamiento requiere tener en cuenta cómo se comunican su cerebro y sus intestinos. En los niño/as con SNI, las señales hacia y desde el cerebro para mover los alimentos y los líquidos y para digerir el contenido pueden desregularse, lo que provoca problemas de movimiento en el tracto gastrointestinal, así como dolor.
Tu equipo:
Un especialista interdisciplinario que ayuda a gestionar los desafíos médicos, sociales y emocionales de la atención compleja y/o a largo plazo.
Especialista cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de sus pacientes a lo largo de su enfermedad independientemente del estadio, aliviando el dolor y otros síntomas de esa enfermedad.
Especialista en dietética y nutrición, tanto en la construcción proactiva de un plan dietético como en el tratamiento de enfermedades relacionadas con la desnutrición.
Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento del estómago y los intestinos.
Un gastroenterólogo considera causas más complejas cuando los problemas gastrointestinales persisten. Un dietista puede sugerir cambios en la dieta que pueden aliviar algunos síntomas. Los clínicos de cuidados complejos y cuidados paliativos pueden ayudar a tratar el dolor que aparece sin una causa clara.
Lo Que Su Hijo/Hija Puede Experimentar
El íleo funcional recurrente, a veces denominado pseudoobstrucción intestinal, se produce cuando la motilidad intestinal disminuye repentinamente y la causa no es una obstrucción mecánica en los intestinos. El equipo médico evaluará si se trata de una obstrucción mecánica. El íleo funcional se presenta con una distensión aguda grave del abdomen junto con dolor. A veces puede estar desencadenado por una enfermedad aguda, como una infección de vejiga o una pulmonía. Los cambios en el sistema nervioso también pueden ser una razón para que se produzcan estos episodios, sin una enfermedad aguda como desencadenante. Estos cambios alteran la forma en que el sistema nervioso regula la motilidad de los intestinos. El equipo médico puede ayudar a controlar un episodio de íleo funcional y determinar cómo podrían tratarse los episodios recurrentes cada vez.
Ninguna prueba puede indicar que el sistema nervioso sea la causa del dolor gastrointestinal, pero la información de los antecedentes de su hijo/a puede sugerir cuándo es así. Puede sospecharse de dolor GI cuando el dolor se produce con una distensión normal o leve en los intestinos. Algunos ejemplos son el dolor notado con una deposición de feces seguido de mejoría después, cuando la distensión en el colon ha disminuido. Esto se debe a que los cambios en el sistema nervioso pueden disminuir la cantidad de distensión que provoca una señal de dolor, aunque la distensión sea leve. Los medicamentos para el dolor neuropático pueden disminuir estas señales anormales de dolor. También pueden disminuir la frecuencia y la gravedad de los episodios de dolor, aunque todavía puede producirse un dolor irruptivo más leve, ya que ningún tratamiento puede arreglar o curar lo que causa este tipo de dolor.
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