Secreciones y Mocos
La alteración de la capacidad para eliminar las secreciones respiratorias es frecuente en los niño/as con SNI, ya que las deficiencias derivadas del diagnóstico subyacente pueden complicar el mecanismo natural del organismo -la tos- para eliminar la mucosidad y las secreciones de la boca, las vías respiratorias y los pulmones. La dificultad para eliminar las secreciones dificulta la respiración. Existen intervenciones que pueden ayudar al organismo a eliminar la mucosidad y disminuir la cantidad de secreciones.
Tu equipo:
Un especialista interdisciplinario que ayuda a gestionar los desafíos médicos, sociales y emocionales de la atención compleja y/o a largo plazo.
Especialista cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de sus pacientes a lo largo de su enfermedad independientemente del estadio, aliviando el dolor y otros síntomas de esa enfermedad.
Especialista en el tratamiento de enfermedades o lesiones mediante ejercicio para mejorar el movimiento y controlar el dolor.
Un profesional médico que practica la medicina general.
Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del sistema respiratorio; los pulmones y otros órganos asociados con la respiración.
Médico especialista en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del oído, nariz y garganta (ORL).
Un médico especialista en el uso de procedimientos de imágenes médicas (rayos X, MRI, CT, PET) para diagnosticar lesiones y enfermedades.
Un terapeuta que puede evaluar el habla, el lenguaje, la comunicación cognitiva y las habilidades orales, de alimentación y deglución, así como brindar terapias y tratamientos para abordar cualquier problema.
Un profesional médico que trata problemas con los pulmones o la respiración.
El médico de cabecera de su hijo/a evaluará cuando se produzca una nueva complicación como la pulmonía. Un neumólogo y un otorrinolaringólogo (ORL) pueden considerar las opciones de tratamiento, incluyendo referirlo a un terapeuta respiratorio y un fisioterapeuta. Un terapeuta de habla y un radiólogo pueden evaluar si hay aspiración debida a secreciones excesivas. Los clínicos de cuidados complejos y cuidados paliativos pueden aportar su experiencia cuando las complicaciones se hacen más frecuentes y la angustia asociada es más molesta.
Lo Que Su Hijo/Hija Puede Experimentar
Cuando la saliva no se traga de forma rutinaria, se producen secreciones acuosas, denominadas sialorrea (babeo). Algunos niño/as con SNI experimentan un aumento de la producción de saliva, y puede ser un efecto secundario de algunos medicamentos, de la ingesta diaria total de líquidos o de otras cuestiones como una infección, dolor o cambios en la boca (como la dentición).
Controlar el babeo es importante por dos razones principales:
- El babeo excesivo puede provocar la ruptura de la piel de la cara y el cuello, dejándola vulnerable a las infecciones.
- El exceso de saliva puede ser difícil de manejar para el niño/a a través de la deglución, lo que aumenta la probabilidad de que sea inhalada accidentalmente hacia los pulmones o aspirada. La saliva aspirada puede añadir riesgo de infección en los pulmones. En los niño/as con SNI, la capacidad de tragar suele disminuir con el tiempo.
Los niño/as con SNI también pueden tener dificultades para eliminar la mucosidad, un líquido fino que se produce en la nariz, las vías respiratorias y los pulmones. La mucosidad sirve de barrera a las partículas que inhalamos y evita que el tejido de estas zonas se seque. La mucosidad puede volverse más espesa cuando hay residuos, bacterias y células inflamatorias presentes. Esta mucosidad se denomina esputo o flema. Las células inflamatorias ayudan a eliminar las bacterias que entran en los pulmones y a combatir la infección pulmonar cuando se desarrolla. Los niño/as con SNI suelen necesitar ayuda para eliminar la flema, ya que no son capaces de producir una tos suficiente para limpiar sus pulmones. Despejar la flema ayuda a disminuir la posibilidad de que se desarrolle una pulmonía.
Las intervenciones que pueden ayudar a reducir las secreciones o a eliminar la mucosidad de los pulmones incluyen:
- Postura para favorecer la respiración. Las distintas posiciones, a veces denominadas drenaje postural, pueden mejorar el drenaje de mucosidad y secreciones. Un terapeuta respiratorio puede ayudarle a identificar las posiciones adecuadas para su hijo/a y recomendarle una frecuencia para los cambios de posición.
- Tratamientos con nebulizador, en los que se inhala suero salino para que la mucosidad sea más acuosa y suelta y resulte más fácil de eliminar. Los tratamientos con nebulizador suelen utilizarse junto con intervenciones adicionales como la succión.
- Succión, para eliminar las secreciones con un aparato llamado máquina de succión. La succión de las vías respiratorias consiste en introducir un catéter en la nariz, la boca, la garganta o la tráquea. Si se determina que una máquina de succión mejorará la respiración de su hijo/a, su equipo médico le prescribirá el tipo más adecuado y le formará sobre cómo y cuándo utilizarla.
- Percusión, una forma de fisioterapia torácica en la que las manos ahuecadas golpean rítmicamente el pecho (también llamada ahuecamiento o palmada). El propósito es romper las secreciones espesas para que puedan eliminarse mediante la tos o la aspiración. La percusión suele ir acompañada de drenaje postural (posicionamiento) y la realiza un terapeuta respiratorio, un fisioterapeuta o una enfermera. También se puede entrenar a los padres o cuidadores.
- Chaleco pulmonar (oscilación de alta frecuencia de la pared torácica), que consiste en un chaleco que se coloca al niño/a y se conecta a una máquina que hace que el chaleco se infle y desinfle rápidamente. La oscilación puede ayudar a desplazar la mucosidad hacia delante, facilitando su posterior expulsión al toser. Un clínico debe indicar por qué es médicamente necesario un chaleco pulmonar antes de que el seguro pueda cubrir el costo. Dado que normalmente se puede recurrir a la fisioterapia torácica, a veces puede resultar difícil conseguir la aprobación de este dispositivo.
- Dispositivo insuflador-exuflador de tos (como CoughAssist), que ayuda a imitar la tos. Se coloca una mascarilla sobre la cara del niño/a o se conecta a un tubo de traqueostomía. La máquina envía presión a los pulmones, seguida rápidamente de presión negativa. El cambio rápido a presión negativa simula una tos.
- Medicamentos para disminuir la producción de saliva y mucosidad. Los medicamentos pueden administrarse por vía oral, por sonda de alimentación, por parche cutáneo o por inhalación. Los medicamentos se vigilan para evitar que sequen demasiado, lo que puede hacer que las secreciones de los pulmones sean demasiado espesas y más difíciles de eliminar. El equipo médico también puede evaluar si su hijo/a está tomando un medicamento que pueda aumentar la producción de saliva. Disminuir la dosis o suspender la medicación, si esto es una opción, puede entonces ayudar.
- Los procedimientos que pueden disminuir la producción de saliva en la boca incluyen la inyección de toxina botulínica en la glándula salival y la ligadura o extirpación quirúrgica de la glándula salival. Estas opciones se revisarían con un especialista en otorrinolaringología (ORL).
Puede ser un reto traspasar el cuidado de su hijo/a a otra persona, incluso a otro miembro de la familia. Y, sin embargo, cuando empiezan a predominar los problemas respiratorios, la carga de los cuidados puede llegar a ser implacable. Si está considerando la posibilidad de cuidar a su hijo/a a domicilio y se muestra reacio a poner los cuidados de su hijo/a en manos de un extraño cualificado, recuerde que sólo está cediendo aquellas tareas que de hecho puede realizar otra persona. Nadie más que usted puede criar a su hijo/a.
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