Comportamientos Dolor
La irritabilidad de su hijo/a puede ser señal de dolor, pero también es probable que haya momentos en los que usted no esté seguro de si su hijo/a siente dolor. Pueden o no expresar dolor con sonidos o lenguaje corporal. Sepa que es habitual que los madre/padre de niños con SNI se sientan inseguros, y difícil cuando usted quiere calmar a su hijo/a lo antes posible. Identificar el origen del dolor y determinar el curso del tratamiento suele ser un proceso de eliminación y puede llevar tiempo.
Tu equipo:
Un especialista interdisciplinario que ayuda a gestionar los desafíos médicos, sociales y emocionales de la atención compleja y/o a largo plazo.
Médico especialista en la evaluación, diagnóstico y tratamiento del dolor. También conocidos como especialistas en el manejo del dolor.
Especialista cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida de sus pacientes a lo largo de su enfermedad independientemente del estadio, aliviando el dolor y otros síntomas de esa enfermedad.
Un profesional médico que practica la medicina general.
El médico de cabecera de su hijo/a, los médicos de atención compleja o de cuidados paliativos pueden colaborar con usted para identificar los indicadores de que su hijo/a sufre dolor. También puede solicitar una consulta con un especialista en dolor.
Lo Que Su Hijo/Hija Puede Experimentar
Los investigadores han pedido a los madre/padre que describan lo que ven cuando su hijo/a con SNI tiene dolor. Estas características se denominan comportamientos de dolor. Muchos niños con SNI muestran comportamientos similares, pero es importante saber que su hijo/a también puede mostrar dolor a su manera. Los comportamientos de dolor más típicos incluyen:
- Cambio en la expresión facial: mueca, ceño fruncido, mandíbula apretada, mirada angustiada, ojos muy abiertos o rostro inexpresivo.
- Tensión o agarrotamiento muscular a intervalos: endurecimiento de las piernas, levanta los brazos, puños cerrados, temblores o sacudidas, tenso y quieto, pataleando, golpeando
- Cambio en la posición del cuerpo: arqueamiento de la espalda, rigidez y agarrotamiento, movimiento de la cabeza
- Cambio en las vocalizaciones: llanto, gemidos suaves, gruñidos, jadeos
- Cambio en la interacción: retraído, menos activo, más agresivo
- Cambio en la piel o complexión: pálida o enrojecida, sudando
- Falta de respuesta a los esfuerzos por consolar o reconfortar
Las herramientas de evaluación del dolor pueden ayudar a otros a identificar el dolor en su hijo/a. Estas herramientas suelen sugerirse cuando un niño se somete a una intervención quirúrgica o a otro procedimiento médico. Puede ser útil trabajar con su equipo médico para establecer la línea de base del dolor de su hijo/a y personalizar una herramienta durante un momento en el que su hijo/a se encuentre bien. A medida que cambie el estado de su hijo/a, querrá volver a revisar la herramienta e identificar cualquier cambio en los comportamientos de dolor de su hijo/a.
Es posible que un clínico que sea nuevo en el equipo se pregunte si los comportamientos de su hijo/a indican dolor. Conocer el estado basal de su hijo/a, cómo actúa cuando no siente dolor y disponer de una herramienta individualizada de evaluación del dolor puede ayudarle a explicar lo que usted y otros clínicos han identificado. Confíe en sí mismo para defender las necesidades de su hijo/a.
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